40º Congreso Anual de LIBER

Los días 29 de junio a 2 de julio ha tenido lugar en la Universidad Politécnica de Barcelona el 40º congreso anual de LIBER (Liga Europea de Bibliotecas de Investigación). Estas son las fechas oficiales del congreso abierto, si bien la Pre-Conferencia comenzaba el lunes, día 27 de junio, con reuniones a puerta cerrada de los diferentes comités y órganos de la organización, así como una serie de talleres de aforo limitado, dedicados a temas relacionados con la digitalización del patrimonio bibliográfico, Europeana, la preservación digital y el papel de la biblioteca en la gestión y preservación de los “data set” o conjuntos de datos brutos de investigación.

El título del Congreso era Preparar a Europa para el 2020: el papel de las bibliotecas en la investigación, la educación y la sociedad. Un título ambicioso que LIBER plantea sobre dos ámbitos de acción fundamentales: la biblioteca digital y el desarrollo de iniciativas a escala europea, en las que es necesaria una estrecha colaboración con las instituciones comunitarias.

LIBER  celebraba también en este congreso sus 40 años de existencia, reflejados en un libro titulado Innovation through cooperation: the history of LIBER (Ligue des Bibliotheques Europèennes de Recherche) 1971-2009, de Esko Häkli, editado para la ocasión y presentado durante el congreso.  Una historia en la que destaca la espectacular recuperación de LIBER como organización internacional, sobre todo en los últimos diez años, durante los que se han ido consolidando las iniciativas europeas en los temas más candentes que aborda la profesión en la actualidad: la innovación tecnológica –desarrollo de la biblioteca digital- y la gestión del derecho de autor y sus implicaciones en las políticas bibliotecarias. De ahí su implicación y colaboración en los trabajos de EBLIDA (European Bureau of Library, Information and Documentation Associations), en el movimiento a favor del Acceso Abierto mediante su participación en SPARC Europe (alianza de bibliotecas europeas de investigación, organizaciones de bibliotecas e instituciones de investigación), la construcción de Europeana , o su colaboración con LERU (League of European Research Universities), entre otras. No ha sido ajeno tampoco el hecho de la relativamente reciente incorporación de nuevos países, antes en el bloque del Este, a la Unión Europea. Su revista Liber Quarterly, publicada en abierto, es fiel muestra de los ámbitos de trabajo de la asociación y una herramienta profesional de primer nivel ().

La mayor parte de las presentaciones del Congreso están accesibles a través de la página Web del mismo  (http://bibliotecnica.upc.edu/LIBER2011/home). Se inscriben en las áreas de trabajo de los diferentes comités que intregran la asociación y que son: Comunicación e investigación, Digitalización y descubrimiento de recursos, Colecciones patrimoniales y preservación, Organización y recursos humanos, Servicios y Comunicación y marketing.

El nivel general de las presentaciones ha estado por encima de la media de este tipo de encuentros internacionales. Han abundado las presentaciones de resultados de estudios e investigaciones y en el análisis y debate sobre las tendencias que más van a incidir en el trabajo de las bibliotecas de investigación actuales, además de presentaciones de experiencias particulares de bibliotecas. Destacaron las intervenciones de  Herbert Van de Sompel y su visión de las herramientas de comunicación científica de la próxima generación, y la de Lorcan Dempsey, quien analizó los cambios y evolución de las organizaciones en un entorno digital y cooperativo.

El congreso tuvo un record de asistentes: 400 participantes, de 37 países, sobre todo de Europa, con una participación muy nutrida de holandeses y británicos. España estuvo presente –sin contar los 65 voluntarios de la organización local-  con más de 50 participantes registrados (un 13% aproximadamente de los 400 asistentes al congreso), 5 comunicaciones y 5 posters. Así, se han dado a conocer RECOLECTA, la biblioteca digital del CSIC,  la digitalización de Google en la Universidad Complutense, el nuevo sistema de archivo digital cooperativo de tesis doctorales del CBUC, entre otros. Los Estados Unidos de América, a través de la OCLC, tuvieron una destacada participación, que de seguro se transformará en una colaboración mucho más estrecha de las dos organizaciones. Las empresas también han tenido su lugar, no solamente con su presencia en la exposición comercial simultánea al congreso, sino como presentadores de comunicaciones, algunas de ellas muy informativas y bien elaboradas.

Una sensación que queda tras el congreso es la de perplejidad. Desde que se inició la globalización es un tópico hacer referencia al “mundo en continuo cambio” como contexto de actuación, lo que obliga a adoptar la idea de la formación permanente. Pero en nuestro entorno bibliotecario actual, el problema no es únicamente el mayor o menor retraso en asimilar los cambios –algo hasta cierto punto inevitable-; también podría ser que nos estemos moviendo no solo en un “tempo” diferente sino en un espacio que no es el más adecuado para cumplir las metas que nos proponemos.

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