Archivo del Autor: LUIS MARIANO BLANCO DOMINGO

Nosololibros. Miles Davis: el alma entre fraseos

No resulta fácil hablar de la poliédrica y totémica figura de Miles Davis. No sólo por la tentación hagiográfica sino también por la imposibilidad de enfocar correctamente a un personaje en constante movimiento, mancillado por numerosos clichés que de tanto oÍrlos desmerecen su gigantesca obra, resumidos en el tópico epíteto de Picasso del jazz.

Creció entre el be bop, mecido con clásicos como Charlie Parker o Dizzy Gillespie, hasta que su encuentro con el pianista Gil Evans, fantástico arreglista, provocó una transformación radical del jazz y el nacimiento del cool, una fórmula alejada de los artificios técnicos del bop, que proporcionaba al género profundidad de estilo, la introducción de elementos procedentes de la música clásica y un componente lírico y melódico revestido de sencillez. Así surge The birth of the cool (1949), disco fundamental e imprescindible, en el que la sonoridad de la trompeta de Miles desata un vértigo emocional único.

Una primera etapa tóxica protagonizada por la heroína le mantuvo en un segundo plano hasta que en 1957 una nueva colaboración con Gil Evans origina Miles Ahead. La música clásica deja de ser una excusa intermitente para fusionarse con la versatilidad de un Miles viajando en fiscorno entre las partituras orquestales de Evans. La cercanía y calidez del resultado abren nuevos horizontes en la obsesión experimentadora del trompetista. Sólo un años después aparece Milestone, album con el que abraza la música modal, sin compases estrictos, sustentado en escalas sobre las que se aferran y borbotean las improvisaciones. Las melodías convencionales se transforman y personalizan. En él Miles contó con la brillantez de Coltrane al saxo, y contiene la apabullante Sid’s Ahead.

 

Kind of the Blue, obra de la que ya hablamos al referirnos a Coltrane, se sitúa entre dos grabaciones mágicas, ambas en colaboración con Gil Evans, Porgy and Bess (1958) y Sketches of Spain (1960). La primera es una interpretación de la ópera del brillante compositor Georges Gershwin, en la que Evans introduce arreglos de viento como trampolín perfecto para el crecimiento emocional de Miles, visible en el clásico Summertime. La segunda se refugia en la música clásica española de Falla y Rodrigo para ofrecer una atmósfera creativa alejada de los tópicos castizos que marcan el significado de la tradición musical española.

En ese mismo año de 1958 Miles nos deslumbra con una apoteósica banda sonora que acompaña al excelente film noir de Louis Malle Ascensor para el cadalso. Su trompeta se integra como un personaje mas, dotada de una personalidad que trasciende la pantalla. Fraseos de matices amplios, sinceros,  y plenos, que viajan desde la zozobra a la serenidad, y en los que los silencios fluyen con desgarradora fiereza en una simbiosis perfecta entre la imagen y el sonido. Y todo ello grabado en ocho horas

 

Miles Smiles (1966) representa un nuevo giro radical en su carrera. Con su nuevo quinteto (Wayne Shorter al saxofón, músico fundamental más tarde con la irrupción de un grupo a reivindicar, The Weather Report, junto a grandes como Joe Zawinul o el descomunal bajista Jaco Pastorius; Herbie Hancock al piano; Ron Carter al bajo y  Tony Williams a la batería), el trompetista clarifica la senda tanto hacia el free jazz como al jazz rock, fórmula que inaugurará más claramente con el mítico In a silent way (1969).

La pasión por el rock eclosionará todavía con más fuerza en Bitches brew (1970), su mayor éxito comercial y causa del distanciamiento con los sectores más puristas del jazz. Composiciones sin estructura como excusa a las improvisaciones, apuesta sin ambages por el sonido eléctrico, donde los arreglos, lejos de acompañamientos tradicionales, contribuyen a dotar de texturas diversas al tema. Un auténtico ejercicio de estilo que requiere más de una escucha para apreciar su tremenda versatilidad.

 

Tras un nuevo paréntesis condicionado por el alcohol y la cocaína (del que por cierto realiza un buen acercamiento la película Miles Ahead en 2016), resurge en los 80 con obras que ahondan en la transformación constante y acercamientos al pop o la música electrónica como Decoy (1984)You’re Under Arrest (1985),  Tutu (1986) o Amandla (1988).

La muerte en septiembre de 1991 acabó con uno de los testimonios artísticos fundamentales del siglo XX. Su carácter huraño y asocial, su narcisismo constante, no debe ocultarnos la enorme magnitud e influencia de su discografía. Siempre en el centro de la revolución musical, apelando a la experimentación como norma de conducta, nos ha legado espacios sonoros únicos en los que refugiarse se convierte en puro deleite, en los que su trompeta fluye tan natural que se hace nuestra.

Nuestro compañero Luis Blanco nos invita a adentrarnos en la historia de la música a través de una galería personal de iconos con una mirada heterodoxa y ecléctica

 

La Biblioteca María Moliner celebra el II Día de las Escritoras

Cartel II Día de las EscritorasLa Biblioteca de Humanidades María Moliner de la Universidad de Zaragoza, junto con las socias de la Asociación Clásicas y Modernas en la comunidad aragonesa y la Facultad de Filosofía y Letras, se sumaron a la iniciativa que, por segundo año consecutivo, promovieron la Biblioteca Nacional de España (BNE), la Federación Española de Mujeres Directivas, Ejecutivas, Profesionales y Empresarias (FEDEPE) y la mencionada Asociación Clásicas y Modernas (CyM) .

La idea ha gozado de un alto nivel de aceptación entre numerosas instituciones y bibliotecas de todo el país, como demuestra el elevado número de actividades desarrolladas a tal efecto, que engloban tanto lecturas diversas como actuaciones musicales.

II Día de las Escritoras

El lema elegido para tal evento fue Mujeres, saber y poder, inspirado en el concepto de empoderamiento femenino. Los actos en la Biblioteca María Moliner consistieron en dos sesiones de lectura a cargo de bibliotecarios, profesores universitarios y libreros, en los que se ofrecieron fragmentos de obras de Isabel de Villena, Teresa de Jesús, Emilia Pardo Bazán, Carolina Coronado, Teresa de la Parra, Julia de Burgos, Gloria Fuertes, Carmen Martín Gaite, Mercè Rodoreda, Juana de Ibarbourou, Elena Garro, Alfonsina Storni, Dolores Medio y Elena Soriano, entre otras.

II Día de las EscritorasLa presencia siempre justificada de Gloria Fuertes sirvió además para rendirle homenaje en la conmemoración del centenario de su nacimiento.

La finalidad que persiguen las entidades organizadoras es doble: por un lado, reivindicar la impronta de las escritoras españolas e hispanoamericanas en el desarrollo cultural, y por otro reseñar las enormes dificultades que sufrieron muchas de ellas para desarrollar su labor.

Nace el Archivo Histórico de la Nobleza

Sede del Archivo Histórico de la NoblezaEl Real Decreto 836/2017 de 8 de septiembre, ha creado el Archivo Histórico de la Nobleza y el Patronato del Archivo como su órgano rector. En realidad, se trata de una transformación de la Sección Nobleza del Archivo Histórico Nacional, abierta al público desde 1983.

Es uno de los siete archivos históricos de carácter nacional que dependen de la Administración General del Estado y son gestionados por la Subdirección General de los Archivos Estatales (SGAE) integrada en la Secretaría de Estado de Cultura del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Su peculiaridad es que a pesar de su gestión pública, está dedicado en exclusiva al tratamiento técnico, conservación y difusión de los archivos de la Nobleza Española, todos ellos de origen -que no siempre de titularidad- privados, que son objeto de especial protección de acuerdo con el art. 49.4 de la Ley 16/1985 de 25 de junio de Patrimonio Histórico Español. Se trata del único archivo público en el mundo, dedicado a la conservación, recogida y difusión del patrimonio documental de archivos de familias nobles.Archivo Histórico de la Nobleza

El Archivo Histórico de la Nobleza pasa a estar regido por su Patronato, que está constituido por miembros natos y vocales por designación. Está presidido por el Ministro de Educación, Cultura y Deporte, y por dos vicepresidentes, que son el Secretario de Estado de Cultura y el Consejero de Educación, Cultura y Deporte de la Junta de Castilla-La Mancha. Forman parte también del Patronato del Archivo los más altos representantes del Ayuntamiento de Toledo, la Universidad de Castilla-La Mancha, la Fundación Cultural de la Nobleza y la Real Academia de la Historia, entre otros. Los siete vocales por designación serán elegidos entre representantes relevantes del mundo de la cultura, la investigación y el mecenazgo.

Archivo Histórico de la NoblezaEl Archivo se ha instalado en el Hospital Tavera de Toledo, una brillante representación de la arquitectura renacentista que además alberga una no menos importante colección pictórica, que incluye obras de El Greco, Tintoretto o Berruguete, y una excelente biblioteca-archivo que conserva no sólo la documentación del hospital, sino también el magnífico Fondo Medinaceli, cuyas primeras obras datan del siglo XII.

 

 

 

Nosololibros. Radiohead. De arcanos y orfebres

Surgidos en plena efervescencia del britpop, cuando resultaba del todo inexcusable aferrarte a la dicotomía forzada de Blur y Oasis, Radiohead comenzó a forjar su identidad con Pablo Honey (1993), un cóctel con reminiscencias del rock alternativo de Pixies y del entonces omnipresente grunge de Nirvana, que acertó con un single potente, directo y llamado a convertirse en un himno mainstream, Creep.

Sus inquietudes y objetivos distaban mucho del arquetipo del grupo de rock fosilizado y anclado a temas gloriosos y épicos coreados hasta la extenuación. Buscaban no sólo ser famosos, sino establecer un vínculo de comunicación estable y creciente a través de la música. The Bends (1995) surgió con esa intención, huyendo de canciones de éxito fugaz y adoptando sonidos muy elaborados, con texturas y ambientes abiertos y amplios, en los que resultaba difícil encontrar referentes coetáneos. Un disco muy homogéneo y equilibrado, que requiere una escucha pausada y sin urgencias desmedidas, una obra que muestra crecimiento y madurez.

Y llegamos a uno de los discos más importantes e influyentes de la historia del rock. Ok Computer (1997), una auténtica obra maestra que nos sitúa en el microcosmos onírico, misterioso e intenso del grupo, en el que se mezclan de forma armoniosa y electrizante la música clásica, la intensidad del rock, la pasión por lo visual y la búsqueda conceptual de respuestas. Píldoras de introspección casi mágicas, cosidas e hilvanadas a través de ambientes sonoros capaces de aunar perfección y rupturismo. Canciones como la celebrada Karma Police, o la audaz Paranoid Android son buena muestra del inicio de una nueva época.

Enemigos del conformismo, tres años después publicaron Kid A (2000), álbum que ahonda en la vertiente vanguardista de su música mezclando jazz con esa versión electrónica que tanto incomoda a sus detractores. Esa apuesta por lo experimental continuará con Amnesiac (2001), disco tan imprescindible como poco conocido, en el que el jazz deja de ser tan sólo un recurso para erigirse en protagonista, con continuas alusiones y homenajes a Miles Davis y que contiene una de las mayores joyas del grupo, Life in a Glasshouse. Si me permitís un consejo, disfrutadla con las imágenes que cierran la tercera temporada de la fantástica serie Peaky Blinders. Puro deleite.

 

Su siguiente obra, Hail to the Thief (2003), no fue muy bien recibida ni por la crítica ni por el público, quizá debido a su carácter continuista. Pero reúne grandes temas como There There o I Will. En 2007 publicaron in Rainbows, rodeado de la polémica por su difusión online a voluntad, aunque luego se comercializara de forma tradicional, en una espectacular operación de marketing. Pese a ese envoltorio interesado, incluye canciones muy atractivas, en las que las guitarras se abren paso con gran contundencia, como House of Cards y su premiado videoclip realizado con sensores en vez de cámaras. El fallido The King of Limbs (2011) hace humano al grupo, con una propuesta más cercana al puzzle y al pastiche musical. Su última apuesta, A Moon Shaped Pool (2016) es un agradable reencuentro con algunas de las premisas que convierten a la banda en un referente.

Un grupo poliédrico, sin grises, sin temor a asumir el riesgo, en mutación constante y abierto en canal, que compone con la minuciosidad del orfebre en un universo fascinante al que te invito a adentrarte. Espero que no te defraude.

 

Nuestro compañero Luis Blanco nos invita a adentrarnos en la historia de la música a través de una galería personal de iconos con una mirada heterodoxa y ecléctica

Visita de dos bibliotecarios Erasmus de universidades polacas a la BUZ

 

(Informa Ramón Abad, director de la BUZ)

Visita de dos bibliotecarios Erasmus de universidades polacas a la BUZLos días 12 a 18 de septiembre hemos recibido la visita de dos bibliotecarios polacos, merced al programa de visitas profesionales en los países de la Unión Europea, “Erasmus Staff”.

Los visitantes han sido:

-Jolanta Wróbel, que trabaja en Biblioteca de la Universidad Tecnológica de Wroclaw.

-Tomasz Giza, que trabaja en la Biblioteca de Universidad Tecnológica de Silesia, en Gliwice.

 

A lo largo de estos días han seguido un programa de visitas a diferentes bibliotecas y unidades de la BUZ a fin de proporcionarles una visión de la organización y actividad de nuestra red.

Así, han podido hablar con los responsables y personal de las siguientes:Visita de dos bibliotecarios Erasmus de universidades polacas a la BUZ

Visita de dos bibliotecarios Erasmus de universidades polacas a la BUZAsimismo, han mantenido una reunión sobre competencias informacionales, con la Coordinadora de dicho programa.

En los últimos años se han recibido a través del programa Erasmus Staff visitas de bibliotecarios de Italia, Francia, Polonia, Reino Unido y Eslovenia. Asimismo, personal de la Biblioteca de la Universidad de Zaragoza ha realizado estancias en Polonia, Portugal, Finlandia y Francia.

Biblioideas: Cinco años

 

Nuestra especie humana necesita historias para acompañar el tiempo y retenerlo un poco. Así que yo recopilo historias, no las invento. Voy detrás de la vida, a espigar, si se trata de un campo; a racimar, si se trata de un viñedo. Las historias son un resto que ha dejado el paisaje.

Erri De Luca, Historia de Irene

Ya nos han destetado, se nos están cayendo los primeros dientes y vamos a conocer al ratoncito Pérez. Cada vez controlamos mejor nuestros movimientos, tenemos bastante desarrollado el equilibrio y podemos saltar sin problemas, ponernos de puntillas y dar volteretas. Nuestro cerebro ha entrado en ebullición y no dejamos de preguntarnos cosas, ya vamos distinguiendo la fantasía de la realidad, hablamos con claridad aunque se nos siguen cayendo los mocos, hace tiempo que dejamos el chupete y ya no nos chupamos el dedo… ¡Cumplimos cinco años!

La biblioidea de hacer las Biblioideas surgió a comienzos del verano de 2012. La gestación fue corta, nos dieron un nombre tras barajar varios y la primera de nosotras vio la luz en octubre. Cabemos en un folio y nos aderezan con alguna foto. TiraBUZon nos acogió desde el principio con todo el apoyo y la paciencia que una recién nacida necesita, la prole fue creciendo mes a mes y ya somos sesenta.

No nos dieron un nombre muy enrevesado así que, para evitar futuros problemas, nuestros progenitores buscaron por el mundo hispanohablante proyectos, iniciativas, blogs, etc. que ya lo utilizaran. No había ningún dominio, nombre o denominación registrados y sólo encontraron un blog, llamado exactamente Biblio-ideas, creado por un estudiante argentino de biblioteconomía y sin actividad aparente desde febrero de 2011. Había también unas Biblioideas verdes, hoy desaparecidas de la red, relacionadas con la política ambiental de la Universidad de Burgos. A ambas se les comunicó nuestro nacimiento, pero nunca hubo contestación.

Más tarde, han ido encontrándose con algunos más: una sección del blog BiblioTICMosic, sin actividad desde 2013; un blog gastronómico-festivo de la ecuatoriana Adriana Proaño, de reciente creación; tableros en Pinterest de Rosana Martín Lizana o Susana Barrionuevo se llaman como nosotras; también una pizarra con una tormenta de ideas de la Biblioteca Reina Sofía (Valladolid) en Flickr, etc. Hasta una base de datos bibliográfica del Centre d’Etude de l’Energie Nucléaire, en Bélgica, lleva nuestro nombre.

Como en la vida misma, unas hemos sido concebidas deprisa y corriendo, en ese terreno tan propicio para errores y gazapos; a otras nos han engendrado con más calma. Algunas han macerado un tiempo, otras sólo han llegado a ser un deseo insatisfecho. Todas somos diferentes: hablamos de cosas que pueden hacerse con libros más allá de leerlos, de ciudades libreras, de comer libros o de olerlos; de artistas que trabajan con ellos, de instalaciones, de alguna librería o algún libro especiales, de bosques, de iniciativas, de reivindicaciones, etc. y en algunas hemos dejado entrar a la gente que busca refugio.

En estos cinco años, las cincuenta y nueve biblioideas anteriores a ésta hemos recibido algo más de cien mil visitas (a 22 de agosto, 102.534), pero no sabemos cuántas personas nos han visitado ni desde dónde ni su fidelidad. A excepción de la última, todas hemos aparecido en la primera semana de cada mes y sí que vemos un buen número de visitas en los primeros días, lo que podría indicar que alguno de nuestros visitantes es asiduo.

En cualquier caso, gracias en nombre de todas nosotras. Y perdonad la arrogancia de dedicar una biblioidea a hablar de nosotras mismas.

BiblioideasBiblioideas es una sección mensual de nuestro compañero Chema Pérez en Tirabuzón, en la que se incluyen una serie de artículos dedicados a analizar fórmulas imaginativas y modelos de desarrollo en torno al mundo de la cultura y los libros.

Walter Reuter y la Guerra Civil: un enigma desentrañado

Las fotografías que Walter Reuter realizara durante la Guerra Civil española (1936-1939) han sido localizadas merced a un exhaustivo trabajo de investigación y documentación realizado por un equipo del que formaban parte Aku Estebaranz, del proyecto Arqueología en imágenes, Rogelio Sánchez Verdasco, albacea del Fondo Zúñiga, divulgador científico del CSIC y miembro de la  Asociación Española de Cine Científico (ASECIC) y el historiador Alfredo Moreno García. El resultado del estudio se puede ver aquí.

©Walter Reuter

El archivo fotográfico se encontraba en el interior de una lata de película cinematográfica de 70 mm. que los familiares del cineasta Guillermo Fernández Zúñiga, considerado el padre del cine científico español, donaron a la ASECIC tras su fallecimiento.

Reuter se estableció en España en 1933 huyendo del nazismo. Cuando estalló la Guerra Civil, se afilió a las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) y colaboró estrechamente con el Comisariado de Propaganda, órgano en el que también trabajó Zúñiga. Exiliado en México, falleció en 2005, siendo hasta ahora un enigma el paradero de sus múltiples instantáneas.

©Walter Reuter

Tras la caída definitiva del frente de Cataluña en 1939, tanto Zúñiga como Reuter huyeron a Francia. Con el fin de aligerar su equipaje, éste último dejó una maleta que contenía todo el materia fotográfico en una oficina de prensa del Gobierno Republicano en Figueres, para que desde allí fuera trasladado a París. Sin embargo, nunca llegó a su destino. Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, Reuter fue confinado por las autoridades francesas en un campo de concentración en el norte de África, del que se fugó a México con su familia, mientras que Zúñiga, tras permanecer unos años en Francia, se exilió a Argentina.

Al contrario que otros fotógrafos foráneos, como Capa, Reuter permaneció en España durante todo el conflicto, por lo que su producción artística es más cuantiosa y refleja una mayor diversidad temática, desde los enfrentamientos bélicos en los frentes (Madrid, Jarama, Guadalajara o el Ebro) hasta eventos como el Congreso de Intelectuales Antifascistas celebrado en Valencia en julio de 1937.

La intención del equipo de investigación es conseguir financiación del Ministerio de Cultura para continuar el proceso técnico de catalogación y finalmente incorporar todo el fondo al archivo digital público PARES. Merced a este trabajo, se ha desvelado una de las páginas más ignotas de la historia de la fotografía: el paradero final de una ingente obra documental dedicada a un período tan convulso como la Guerra Civil, y cuyos contenidos enriquecerán e ilustrarán nuestros conocimientos sobre el mismo.

Nosololibros. Chet Baker: la balada del poeta roto

Adentrase en la vida y la obra de Chet Baker supone estar dispuesto a asumir un tobogán constante de sensaciones. Su carismática imagen, mucho más cercana a la de un actor de Hollywood o de un playboy de éxito, contrasta con la enorme capacidad seductora y atractiva de su música, que camina siempre entre la nostalgia y la poesía, entre la inestabilidad tremendamente humana de una nota a punto de quebrarse y la admirable emotividad de sus sensuales fraseos.

Una vida arruinada por sus adicciones, pero también condicionada por una pasión desmedida por el jazz, que incluso le impulsó a modificar su forma de tocar la trompeta tras la brutal paliza de unos traficantes de droga que le destrozó la mandíbula.

Desde que Charlie Parker (otro genio desarbolado por las drogas) le escuchara en los clubes de San Francisco e impulsara su carrera, se convirtió en un referente, un blanco magnético que se inmiscuía en un mundo de negros. No sólo era brillante como trompetista. Como vocalista, tenía una voz susurrante, a veces escasamente perceptible, pero plena de swing y cadencia que amplificaba todavía más su poderoso sentido icónico.

Extenuado por su vertiginoso tren de vida, decidió refugiarse en Europa sin modificar sin embargo sus tóxicos hábitos, lo que le ocasionó múltiples problemas con la justicia, incluso una pena de un año de cárcel en Italia y la deportación a su país natal. A finales de los setenta, regresó definitivamente al Viejo Continente, basando su carrera en conciertos tan irregulares como su propia vida, en los que se alternaban noches pletóricas con actuaciones vergonzantes. Rockeros como Elvis Costello o Van Morrison sucumbieron a su hipnótica forma de tocar (impagable la versión de Almost blue, canción compuesta por el primero).

Una película reciente (Born to be blue, 2015), dirigida por Robert Budreau, se acerca al mito de un músico maldito, magistralmente interpretado por Ethan Hawke. Una de las mejores escenas de la misma rememora su actuación en el Birdland de Nueva York. Entre el público asistente se encuentra el gran Miles Davis, escéptico y distante ante un músico blanco, la quintaesencia del cool jazz, al que consideraba un frívolo advenedizo. Más allá de sus discrepancias estilísticas, Miles comprendió que aquel hombre transmitía autenticidad envuelta en terciopelo sonoro.

Un hotel de Amsterdam fue finalmente el escenario de su muerte en 1988, el último acto de un músico incomparable, intuitivo y genial, que dotó a la trompeta de sensualidad y magnetismo, de desgarro interior y cierto aroma de desesperanza vital.

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Biblioideas: Los libros de Tombuctú

TombuktuNosotros, europeos, no sabemos gran cosa de África. Los del sur, algo, tal vez, de los países ribereños del Mediterráneo; un poco más de algún destino turístico, algún documental de sobremesa (seguramente sabemos más de la fauna africana que de sus gentes) y, si acaso, lo que podemos intuir en quienes arriesgan sus vidas en el mar.

Si hablamos de historia, cero. En alguna parte de nuestra formación nos habrán hablado del imperio egipcio o de los cartagineses, pero seguro que podemos decir poco de lo que ocurrió en África desde entonces hasta la época colonial.

África triplica en extensión a Europa, la supera en población: ¿es posible que en más de mil años no ocurriera en ella nada reseñable? ¿Nada que nos pudiera interesar? Obviamente, no. En ese lapso de tiempo florecieron auténticos imperios como el Songhai, el de Mali y muchos otros de los que nunca oímos hablar. A falta de los necesarios matices, no le faltaba razón al historiador británico Hugh Trevor-Roper cuando decía que «sólo existe la historia de los europeos en África, el resto es oscuridad». Basaba su afirmación en la inexistencia de «evidencias documentales». Es verdad que la imprenta en África comienza con el colonialismo, pero evidencias textuales existen en el continente al menos desde mil años antes.

Tombuctú, en el actual Mali, fue a comienzos del siglo XIX un destino de leyenda: una ciudad bañada en oro en medio del desierto. Tombuctú, «la de los 333 santos», nunca estuvo bañada en oro, pero sí tuvo su Edad de Oro: ya en el siglo XIII, pero especialmente durante los siglos XV y XVI (con 100.000 habitantes), fue una referencia comercial, espiritual e intelectual para la mitad norte de África; formó parte de la ruta transahariana que conectaba el Mediterráneo con el África subsahariana y de la ruta comercial que venía desde la península arábiga hasta el Atlántico; florecieron en ella maestros, escuelas, bibliotecas, traductores y copistas de todo tipo de textos antiguos que, transmitidos de padres a hijos, han venido constituyendo para sus poseedores el tesoro familiar.

Centro de Documentación e Investigaciones Ahmed Baba (CEDRAB). Ahmed Baba, TomboctuEl granadino León el Africano, que visitó la ciudad a comienzos del siglo XVI, ya dejó escrito que «en Tombuctú hay numerosos cadíes, imames y alfaquíes, todos bien pagados por el rey, que honra mucho a los hombres de letras. También se venden muchos libros manuscritos traídos de Berbería y se saca más beneficio de esta venta que del resto de las mercancías».

Para garantizar la preservación de los manuscritos que aún se conservaban (los más antiguos datan del siglo XIII) el gobierno de Mali, auspiciado por la Unesco, creó en 1973 el Centro de Documentación e Investigaciones Ahmed Baba (CEDRAB). Ahmed Baba, que da nombre al centro, fue un sabio bereber contemporáneo de Cervantes y Shakespeare.

A lo largo del tiempo ese proyecto se fue haciendo más ambicioso y, con el apoyo de la Fundación Gerda Henkel –alemana– y la Universidad de Ciudad del Cabo, se puso en marcha en 2003 el Tombouctu Manuscripts Project, extendiendo su área de interés a toda la tradición manuscrita (Etiopía, Tanzania, etc.) y la historia del libro africanas.

Entre estos manuscritos hay tratados de lógica, historia, astrología y medicina, comentarios a los libros sagrados y poemas que cantan a la belleza o al amor. Temáticas herejes para el yihadismo que empezó a instalarse en la región a partir de 2010. Hoy las cosas no pintan mucho mejor.

Se estima que puede haber en Mali unos cien mil manuscritos. Afortunadamente, en los últimos años, organizaciones internacionales, fundaciones, etc. se han interesado y han contribuido de diferentes maneras a la preservación de este legado, pero (como ocurre casi siempre) han sido héroes anónimos los que han hecho posible sobre el terreno su preservación. El periodista Joshua Hammer, en Los contrabandistas de libros, te cuenta las peripecias de Abdel Kader Haidara, uno de estos héroes, creador de la Biblioteca Mamma Haidara. Otra colección importante, el Fondo Ka’ti, base de la Biblioteca Andalusí de Tombuctú, también forma parte del proyecto con sus más de 12.700 manuscritos, redactados muchos de ellos en Córdoba. Se creó en 2003 con apoyo español ya que los ancestros de la familia Ka’ti abandonaron Toledo en 1448. Ismael Diadié Haidara, que reunificó el fondo de la familia, tuvo que huir de Tombuctú en abril de 2012, después de que los bárbaros rodearan su casa con el objetivo de destruir el Fondo Ka’ti, algo que afortunadamente no consiguieron (en ese momento los manuscritos ya estaban a buen recaudo). Manuel Pimentel y el propio Ismael Diadé cuentan la historia en el libro Tombuctú: andalusíes en la ciudad perdida del Sáhara. En 2013, impulsado por algunos artistas e intelectuales (los puedes ver en la foto), se creó un Círculo de Amigos de la Fundación Mahmud Kati, pero no parece que haya tenido continuidad.

Círculo de Amigos de la Fundación Mahmud Kati

Aquí puedes ver la intervención -algo más de una hora- de Ismael Diadé Haidara en unas Jornadas celebradas en Granada en 2014.

Ya sabemos algo más de África.

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Nosololibros. Shostakóvich, entre la sumisión y la vanguardia

La presencia de Dmitri Shostakóvich (1906-1975) en la historia de la música ha estado excesivamente condicionada por su difícil, incómoda y a menudo incoherente coexistencia con el estalinismo. Dotado de un gran brillantez compositiva, sus producción musical manifestó siempre una extraña dualidad entre sus inquietudes personales, muy cercanas a la vanguardia y a las propuestas rupturistas de Strawinski, y la necesidad de adaptarse a las máximas del socialismo revolucionario soviético.

 

Precisamente esta situación provocó situaciones ambivalentes y hasta contradictorias en su relación con Stalin. Su obra tan pronto era censurada o tildada de formalista como ensalzada como la máxima representación artística del pueblo soviético. Fruto de esas tensiones fue el fin de su carrera como compositor de ópera tras la prohibición de su exitosa Lady Macbeth de Mtsensk (1934). En casi todas sus composiciones subyace una corriente melancólica, a veces en deuda con la tradición rusa, que trata de maquillar la sumisión a que se vio obligado por el poder, y que en muchas ocasiones ha propiciado que se le considere el arquetipo de la épica del cobarde.

 

Pese a ser conocido por sus sinfonías (escribió 15), sobre todo la Quinta, la épica e imponente Séptima, estrenada y compuesta en Leningrado durante el asedio de las tropas nazis a la ciudad (no podemos dejar de recomendar la meticulosa reconstrucción histórica elaborada por Bryan Monayhan en Leningrado, asedio y sinfonía, disponible entre nuestros fondos), y la excelente Octava, Shostakovich fue un magnífico pianista y compositor de cámara, vertiente en la que podía mostrar con mayor libertad su instinto vanguardista y su placer por las disonancias.

Un músico poderoso, poliédrico, atrapado en un contexto en el que la supervivencia se contonea y perturba de la misma forma que la delgada y frágil cuerda sostiene al equilibrista, pero que nos ofrece una obra brillante, presa de contradicciones y de múltiples interpretaciones, inequívocamente viva.

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