Biblioideas: Cinco años

 

Nuestra especie humana necesita historias para acompañar el tiempo y retenerlo un poco. Así que yo recopilo historias, no las invento. Voy detrás de la vida, a espigar, si se trata de un campo; a racimar, si se trata de un viñedo. Las historias son un resto que ha dejado el paisaje.

Erri De Luca, Historia de Irene

Ya nos han destetado, se nos están cayendo los primeros dientes y vamos a conocer al ratoncito Pérez. Cada vez controlamos mejor nuestros movimientos, tenemos bastante desarrollado el equilibrio y podemos saltar sin problemas, ponernos de puntillas y dar volteretas. Nuestro cerebro ha entrado en ebullición y no dejamos de preguntarnos cosas, ya vamos distinguiendo la fantasía de la realidad, hablamos con claridad aunque se nos siguen cayendo los mocos, hace tiempo que dejamos el chupete y ya no nos chupamos el dedo… ¡Cumplimos cinco años!

La biblioidea de hacer las Biblioideas surgió a comienzos del verano de 2012. La gestación fue corta, nos dieron un nombre tras barajar varios y la primera de nosotras vio la luz en octubre. Cabemos en un folio y nos aderezan con alguna foto. TiraBUZon nos acogió desde el principio con todo el apoyo y la paciencia que una recién nacida necesita, la prole fue creciendo mes a mes y ya somos sesenta.

No nos dieron un nombre muy enrevesado así que, para evitar futuros problemas, nuestros progenitores buscaron por el mundo hispanohablante proyectos, iniciativas, blogs, etc. que ya lo utilizaran. No había ningún dominio, nombre o denominación registrados y sólo encontraron un blog, llamado exactamente Biblio-ideas, creado por un estudiante argentino de biblioteconomía y sin actividad aparente desde febrero de 2011. Había también unas Biblioideas verdes, hoy desaparecidas de la red, relacionadas con la política ambiental de la Universidad de Burgos. A ambas se les comunicó nuestro nacimiento, pero nunca hubo contestación.

Más tarde, han ido encontrándose con algunos más: una sección del blog BiblioTICMosic, sin actividad desde 2013; un blog gastronómico-festivo de la ecuatoriana Adriana Proaño, de reciente creación; tableros en Pinterest de Rosana Martín Lizana o Susana Barrionuevo se llaman como nosotras; también una pizarra con una tormenta de ideas de la Biblioteca Reina Sofía (Valladolid) en Flickr, etc. Hasta una base de datos bibliográfica del Centre d’Etude de l’Energie Nucléaire, en Bélgica, lleva nuestro nombre.

Como en la vida misma, unas hemos sido concebidas deprisa y corriendo, en ese terreno tan propicio para errores y gazapos; a otras nos han engendrado con más calma. Algunas han macerado un tiempo, otras sólo han llegado a ser un deseo insatisfecho. Todas somos diferentes: hablamos de cosas que pueden hacerse con libros más allá de leerlos, de ciudades libreras, de comer libros o de olerlos; de artistas que trabajan con ellos, de instalaciones, de alguna librería o algún libro especiales, de bosques, de iniciativas, de reivindicaciones, etc. y en algunas hemos dejado entrar a la gente que busca refugio.

En estos cinco años, las cincuenta y nueve biblioideas anteriores a ésta hemos recibido algo más de cien mil visitas (a 22 de agosto, 102.534), pero no sabemos cuántas personas nos han visitado ni desde dónde ni su fidelidad. A excepción de la última, todas hemos aparecido en la primera semana de cada mes y sí que vemos un buen número de visitas en los primeros días, lo que podría indicar que alguno de nuestros visitantes es asiduo.

En cualquier caso, gracias en nombre de todas nosotras. Y perdonad la arrogancia de dedicar una biblioidea a hablar de nosotras mismas.

BiblioideasBiblioideas es una sección mensual de nuestro compañero Chema Pérez en Tirabuzón, en la que se incluyen una serie de artículos dedicados a analizar fórmulas imaginativas y modelos de desarrollo en torno al mundo de la cultura y los libros.

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