Biblioideas : entre las cosas que se pueden hacer con libros está no publicarlos, pero… ¿un libro no publicado es un libro?

 (Chema Pérez. BUZ)

Richard BrautiganCorría 1967. Nacía la revista Rolling Stone, se publicaba Cien años de soledad, The Doors sacaban sus primeros discos, una revolución cultural destruía en China bibliotecas enteras (?) y en nuestra Biblioteca Nacional se descubría un códice manuscrito de Leonardo.

Mientras tanto, un escritor californiano, Richard Brautigan, vendía ese año varios millones de ejemplares de su libro Trout fishing in America, editado en España por Blackie Books con el título La pesca de la trucha en América (nada que ver con la piscicultura).

No había sido un hombre afortunado. A los nueve años, su madre los abandonó a él y a su hermana en la habitación de un hotel. A los veinte apedreó una comisaría para que le arrestasen y le diesen de comer, pero a cambio le internaron en el psiquiátrico donde se filmaría años después Alguien voló sobre el nido del cuco. Y los sesenta dieron paso a los setenta. A Richard Brautigan se le atragantó la fama y pasó de ser una joven promesa de la literatura a… pegarse un tiro en 1984. Y ni siquiera eso acabó con su mala racha: su cuerpo sólo se encontró mes y medio después devorado por gusanos y alimañas.

Quien quiera saber más sobre su vida y su obra, puede acudir a la biografía Jubilee Hitchhiker: The Life and Times of Richard Brautigan, escrita por su amigo William “Gatz” Hjortsberg, o a su “página oficial”. Richard Brautigan tiene ocho títulos traducidos al castellano.

En 1971, Brautigan había publicado The abortion. La novela, que no está editada en España, se desarrolla parcialmente en una “biblioteca de obras inéditas”.

The Brautgan LibraryEl caso es que en 1990, Todd Lockwood, admirador de Brautigan, decidió crear una biblioteca como la que el propio autor había ideado en su novela, una biblioteca que sólo acogiera obras inéditas, nunca publicadas. Ningún texto sería rechazado. Se agradecería un donativo para encuadernar el ejemplar. Eso era todo. Como no podía ser de otra manera, la bautizó The Brautigan Library y se instaló en un pequeño edificio de Burlington, Vermont.

Entre 1990 y 1996 la biblioteca recibió 325 obras. Unas aspirando a cambiar el curso de la Historia, como Tres ensayos que conducen a la abolición del dinero, otras con títulos inquietantes (Cucarachas de plata esterlina) o de una autoayuda mal orientada (Mis esfuerzos por ser mediocre). Hoy se compone de 316 manuscritos, algunos de los cuales pueden leerse en la Brautigan Virtual Library.

Desde 2010, la Biblioteca Brautigan está abierta en el Museo Histórico del Condado de Clark, bajo el patrocinio de la Washington State University, en Vancouver, y dirigida por John F. Barber, del departamento de Creative Media & Digital Culture de dicha universidad. La biblioteca mantiene intacto el sistema de clasificación que aparece en la novela, The Mayonnaise System, un sistema “tan incomprensible como el universo mismo”.

Cada 30 de enero (día en que Brautigan cumpliría años) la Biblioteca  celebra su National Unpublished Writers’ Day donde se dan cita escritores en torno a textos inéditos.

Biblioteca BrautiganSe dirá que estamos en 2013 y la tecnología (Bubok, Author Solutions, etc.) ha convertido a la Biblioteca Brautigan en un anacronismo romántico pero, si lo ves de otra manera, aquí tienes más información sobre Richard Brautigan y la biblioteca que lleva su nombre:

http://egotecadelantipatico.blogspot.com.es/2010/06/la-biblioteca-brautigan.html
http://www.que-leer.com/9597/richard-brautigan-acabo-con-la-palabra-mayonesa.html
http://www.elplacerdelalectura.com/2010/05/la-pesca-de-la-trucha-en-america-richard-gary-brautigan.html
http://www.columbian.com/news/2012/jan/28/day-that-gets-the-word-in/
http://www.jessamyn.com/journal/june00b.html

BiblioideasBiblioideas es una sección mensual de nuestro compañero Chema Pérez en Tirabuzón, en la que se incluyen una serie de artículos dedicados a analizar fórmulas imaginativas y modelos de desarrollo en torno al mundo de la cultura y los libros.

9 pensamientos en “Biblioideas : entre las cosas que se pueden hacer con libros está no publicarlos, pero… ¿un libro no publicado es un libro?

  1. Ray Ward

    Y entonces, por supuesto, llegó el día en que leí a Richard Brautigan. Le leí en inglés y en Inglaterra, en uno de aquellos volúmenes de Houghton & Miffin que reunían tres de sus novelas en un tomo. Eran A confederate general from Big Sur, Dreaming of Babylon y The Hawkline monster. Era el año 1999, compré el libro en Foyles, en Charing Cross Road. Por aquel entonces ni sabía que Anagrama lo había traducido a finales de los ochenta, y creo que mentí sobre ello la primera vez que alguien me preguntó, yo ya en Contraseñas, cinco años más tarde. Me daba vergüenza no haberle leído junto a mis otros libros de cabecera de Anagrama -Bukowski, Burroughs, Fante, McInnes, el Buda de Kureishi, etc.- y me inventé una respuesta que me dejara mejor parado. Por aquella época debían importarme este tipo de cosas, supongo.

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  2. Devin Kelley

    La biblioteca tiene un dispensador de poesía, que como si fuera una máquina de cigarrillos, al introducir 50 centavos en la ranura y tirar de un mecanismo, suministra algo de poesía. Todavía estoy bajo el influjo de la lectura de La pesca de la trucha en América, y me dan ganas de mandar algo. También existe una biblioteca Brautigan Virtual .

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    1. JOSE MANUEL UBE GONZALEZ Autor

      Muchas gracias, Chema, por tu comentario y completar la información de tu entrada.

      Subcomisión de Comunicación 2.0 de la BUZ.

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    1. JOSE MANUEL UBE GONZALEZ Autor

      Gracias por la información, Chema.

      Subcomisión de Comunicación 2.0 de la BUZ.

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  3. Pingback: Biblioideas : Steal this book | TiraBUZón - Blog de la Biblioteca de la Universidad de Zaragoza

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