Biblioideas : Fabricar muebles con libros

(Chema Pérez. BUZ)

mostrador de la biblioteca de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de DelftHay utilidades de los libros a las que se presta menos atención. Una de ellas, fabricar muebles con ellos. No hablamos de muebles para alojar libros, sino de muebles fabricados con libros. Tampoco del libro como simple objeto ornamental, que numerosas fuentes de finales del siglo XIX y principios del XX, ya consideraban imprescindible en toda casa pudiente. En el mundo de la bibliofilia se recuerda a menudo esa cita de Sydney Smith, escritor y clérigo inglés de la época: “No furniture so charming as books”. En fin, que nada proporciona más encanto a un mueble que unos libros.

La idea puede parecer sólo una excusa para el reciclaje de viejos libros, pero también se puede entender en un ámbito profesional. De hecho, hay diseñadores, decoradores, etc. que, con mayor o menor fortuna, los utilizan en sus proyectos. Mirad, por ejemplo, el Mishi Blyachera Café de Dnepropetrovsk, Ucrania, en el que los libros forman parte de la decoración y del propio mobiliario. O el mostrador de la biblioteca de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Delft, en Holanda (en la foto), fabricado a partir de libros expurgados de la propia biblioteca. O este Boekenwurm, término holandés para lo que aquí llamamos ratón de biblioteca.

Se trate de estantes, lámparas, etc. o de mobiliario de mayor tamaño, como bancos, bañeras (sí, has leído bien) o cajoneras, la idea de libros formando parte de muebles no resulta fácil de concretar en un objeto que combine bien estética y funcionalidad.

Algunos resultados son bastante estrafalarios, otros pueden resultar más o menos ingeniosos, pero alguno sorprende por su elegancia, especialmente cuando nos tropezamos con autores que buscan alguna clase de belleza en sus obras, esos que habitualmente conocemos como artistas. Efectivamente, hay artistas y artesanos que hacen, o han hecho alguna vez, objetos de este tipo basándose en libros. Uno de ellos, Jim Rosenau, lleva haciéndolo en Berkeley, California, desde hace más de una década. También el canadiense Guy Laramee tiene obras entre la escultura y el objeto decorativo. O la norirlandesa, residente en Hawai, Jacqueline Rush Lee y sus book sculptures. O, aquí en España, Álvaro Tamarit, autor entre otras cosas del banco que citábamos más arriba.Montañas con libros

Incluso puedes fabricar con ellos magníficos escondites para guardar cosas que quieras esconder. No ya el recurso clásico de ahuecar el interior de un libro, sino utilizar varios libros para crear con ellos un auténtico escondrijo. Puedes verlo en este vídeo de dos minutos.

Todo esto queda limitado, obviamente, al libro de papel. Sin ánimo de entrar en la polémica libro de papel/libro electrónico, es fácil de entender que, en este terreno, a pesar de las dificultades, las posibilidades del papel superan ampliamente a las de la electrónica. Si no lo crees, mira esto.

Y, si te animas, en esta página puedes ir cogiendo ideas. También en esta galería de fotos.

Buena suerte.Caseta con librosBiblioideasBiblioideas es una sección mensual de nuestro compañero Chema Pérez en Tirabuzón, en la que se incluyen una serie de artículos dedicados a analizar fórmulas imaginativas y modelos de desarrollo en torno al mundo de la cultura y los libros.

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