Biblioideas : Niños que editaron libros, escucharon música y soñaron con ver el mar

(Chema Pérez. BUZ)

Antoni Benaiges y sus alumnos en la puerta de su Escuela en 1936

Antoni Benaiges y sus alumnos en la puerta de su Escuela en 1936

 

Hace algunas semanas conocí esta historia gracias a una pequeña reseña de Agustín Sánchez Vidal en un periódico local. No lo parece, pero también va de libros.

En 1934 llega a Bañuelos de Bureba, un lugar agreste cercano a Briviesca (Burgos), Antoni Benaiges, un maestro nacido en Mont-roig (Tarragona) decidido a poner en práctica la pedagogía de Célestin Freinet, basada entre otras cosas en el uso de la imprenta y la participación de los alumnos en su propia educación.
Antoni Benaiges consiguió que, en 1934, en una aldea de Burgos, unos niños imprimieran sus propios libros, tuvieran un gramófono con el que escuchar música, aprendieran a bailar, y soñaran con ver el mar. En julio de 1936, Antoni Benaiges desapareció para siempre.

Desde luego aquellos alumnos no olvidaron a su maestro. Tampoco sus familiares, pero eran malos tiempos. Décadas después, algunos nietos de aquellos chavales aún conservaban los cuadernos impresos en la escuela; por otra parte, un estudio en México sobre la difusión de la técnica Freinet en España hablaba de Benaiges; el empeño de sus familiares por conocer empezaba a unir las piezas. Internet y el correo electrónico harían el resto.

En el verano de 2010 se abrió una fosa común en La Pedraja, cerca de Bañuelos. Uno de los antiguos alumnos, Antonio García, comentó: “Aquí está enterrado el maestro de mi pueblo”. Esa chispa prendió un proceso que llevó a sacar esta historia del olvido y desembocó en una exposición itinerante, la edición del libro Desenterrando el silencio, Antoni Benaiges, el maestro que prometió el mar y un documental. Lamentablemente, aquí no tenemos espacio, pero el libro es una delicia. Lleno de testimonios de aquellos chavales, se acompaña de la reproducción facsímil de uno de aquellos cuadernos: El mar, visión de unos niños que no lo han visto nunca. Si queréis ver el folleto, Iker Jiménez (?) lo comentaba, leía y enseñaba en un programa del pasado abril. En Qué leer también apareció un reportaje.

El año pasado, Sergi Bernal, uno de los autores del libro, recibió un correo electrónico. Era de la nieta de Felisa Viadas Rojas, la niña de 11 años y abrigo oscuro que aparece en la foto (segunda por la derecha, en la segunda fila). En 2012 tenía 89 años, vivía en Zaragoza y nunca olvidó a su maestro. Aquellos fueron los únicos estudios de su vida.

Los chavales editaron en dos años un total de trece cuadernos. Seis corresponden a una publicación llamada Gestos, otros tres a otra llamada Recreo y cuatro monográficos especiales, entre ellos el dedicado al mar. Se distribuían por suscripción, sus suscriptores eran desde labradores de la zona hasta el mismísimo Niceto Alcalá Zamora y llegaron a circular por Francia, México o Cuba.Folletos y fotos sobre Antoni Benaige

Por cierto, alguien se puede preguntar qué hacía en el pueblo el maestro, en pleno mes de julio, si ya no era periodo escolar. Muy sencillo: una vez preparada la estancia que alojaría a sus alumnos en Mont-roig, había vuelto a Bañuelos para cumplir su promesa: llevarles a ver el mar. Lo detuvieron en Briviesca, le arrancaron los dientes, le hicieron el paseíllo por el pueblo, lo fusilaron y lo echaron a una fosa común. Y aquellos chavales se quedaron sin ver el mar.
Un estado de derecho digno de tal nombre no debería permitir que los restos de miles de sus ciudadanos, como Antoni Benaiges Nogués, permanezcan enterrados fuera de los lugares que la ley establece para ello. Menos aún tratándose de ciudadanos que murieron defendiéndolo.

No sabemos cuántas historias con nombre y apellidos como la de este maestro, permanecen olvidadas, ignoradas o enterradas en el silencio de nuestros mayores para siempre.
Algunos enlaces: Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, Federación Estatal de Foros por la Memoria, etc.

Biblioideas Biblioideas es una sección mensual de nuestro compañero Chema Pérez en Tirabuzón, en la que se incluyen una serie de artículos dedicados a analizar fórmulas imaginativas y modelos de desarrollo en torno al mundo de la cultura y los libros.

2 pensamientos en “Biblioideas : Niños que editaron libros, escucharon música y soñaron con ver el mar

  1. Marisol

    Muchas gracias por la noticia. Me ha gustado por dos razones: porque mi familia republicana también está enterrada en fosas y cunetas invisibles; y por mi vocación de maestra. No sabía de esta historia y me he quedado impresionada. Ahora que, desde algunas Comunidades Autónomas, tanto se denosta a maestros y bibliotecarios, tachándolos de ignorantes, creo que es hora de poner en valor la historia de esas personas anónimas que se dejaron la piel y la vida en educar en la paz y la democracia. Sería un buen trabajo para bibliotecarios y archiveros; desenterrar esos nombres y reconstruir su historia, se lo merecen

    M.S.

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    1. JOSE MANUEL UBE GONZALEZ Autor

      Muchas gracias por tu comentario, Marisol. Guardemos y difundamos la memoria de todos aquellos valientes anónimos que trabajaron por darnos a todos una vida mejor y la posibilidad de soñar y pensar.

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