Donaciones y legados en la Biblioteca de la Universidad de Zaragoza

La Biblioteca de la Universidad de Zaragoza mantiene una política abierta y decidida sobre las donaciones y legados de fondos bibliográficos que incrementen el número y calidad de sus colecciones. En 2012 se elaboró una  directriz que se aplica para aquellas donaciones/legados provenientes de la comunidad universitaria o de los particulares que deseen realizarla. Además, las donaciones y legados que son fruto de acuerdos suscritos por la Universidad de Zaragoza con otras instituciones, así como aquellas cuyos fondos se consideren de especial relevancia, están reguladas por las disposiciones del Consejo de Gobierno de la Universidad de Zaragoza, previo informe de la Comisión de Biblioteca (Art. 11.d – Reglamento de la BUZ).

Desde la fundación de la Universidad de Zaragoza y su correspondiente biblioteca, los donativos y legados han sido fundamentales para la formación de su rica colección bibliográfica y hoy siguen siendo una vía indiscutible de incremento del número de sus fondos y de su calidad.

Como remarca en su artículo sobre la colección histórica de la BUZ la anterior Directora de la Biblioteca, Mª Remedios Moralejo:

“Las donaciones y legados de particulares empezaron pronto, y a lo largo de la historia de la Biblioteca fueron importantes en número y calidad.

La primera de la que queda constancia en los Libros de Gestis es la del Salustio de Ibarra donada por el Infante D. Gabriel, autor de la traducción y de cuya recepción se da cuenta al Claustro el 6 de febrero de 1775.
El propio claustro destaca la importancia del donativo del ex Rector y primer “Protector” de la Biblioteca, D. Faustino Acha y de Escartín, canónigo y catedrático jubilado de prima de cánones, que había donado ochocientos volúmenes a la Biblioteca. Podemos afirmar que su donativo no sólo fue importante en número sino también en calidad, y que entre aquellas obras había manuscritos, incunables y obras raras, que con su etiqueta de donación se conservan actualmente en la Biblioteca”.

Mª Remedios Moralejo Álvarez: “La Colección histórica de la  Biblioteca Universitaria de Zaragoza” , en El Libro Antiguo en las  Bibliotecas Españolas. Edición a cargo de Ramón Rodríguez Álvarez y  Moisés Llordén Miñambres. Oviedo: Universidad. 1998, pp. 281-322.

En la época actual, la biblioteca universitaria ha seguido recibiendo importantes donativos y legados, como la del norteamericano James O. Crosby, actualmente profesor emérito de la Florida International University, de libros, microfilmes y notas de archivo (2.900 extractos y transcripciones) de documentos sobre la familia de Agustín De Villanueva,  tutor del escritor Francisco de Quevedo y de sus hermanas desde 1586, cuyos originales se encuentran en archivos de Madrid, Barcelona, Zaragoza y Londres.

Destacan también las donaciones de Gregorio García Arista, Carlos Riba, Eduardo María Gálvez.

Dentro del legado de García Arista está la colección de los Caprichos de Goya.  Esta joya bibliográfica fue identificada en 1978 mientras se preparaba el catálogo para una exposición conmemorativa del ciento cincuenta aniversario de la muerte de Goya. Se trata de un ejemplar de la primera edición, tirada bajo la supervisión directa del artista y anunciada en el Diario y en la Gaceta de Madrid del 6 y 19 de febrero de 1799.

También se destacan otras donaciones, como la del archivo personal del poeta Miguel Labordeta, la donación de Eloy Fernández Clemente, la Biblioteca de Ana Mª Navales (donada por Juan Dominguez Lasierra), o la realizada hace pocas fechas por la Nippon Foundation de libros sobre Japón y que recogimos en su momento en nuestro blog, o las que en los últimos años ha recibido la biblioteca de la Facultad de Medicina (ver noticia en el blog tirabuzón). En muchos casos se trata de profesores, doctores y catedráticos de la Universidad de Zaragoza que legan sus ricos fondos particulares a la BUZ.

Hay que tener en cuenta, y así se establece en la directriz antes mencionada, que:

La Biblioteca de la Universidad de Zaragoza admite las donaciones o legados de material bibliográfico en función de su valor cultural y bibliográfico, de las necesidades de los usuarios y de las líneas de estudio, docencia e investigación de la Universidad de Zaragoza.

Las donaciones deben ajustarse a los principios contemplados en su política de gestión de las colecciones, no aceptándose la imposición de condiciones por parte de quienes las efectúen.
(…) previamente a [la] aceptación de la donación, se valorará la utilidad y conveniencia de los fondos para la comunidad universitaria, pudiendo llegar a aceptar sólo parte del material ofertado.
En caso de que se acepte una donación sin poder llevar a cabo esa valoración previa y no todo el material sea de interés para la biblioteca, ésta se reserva el derecho de descartar dicho material, pudiendo donarlo
a otras instituciones o expurgarlo en caso de estar obsoleto, deteriorado o carecer de interés para la Universidad.
(…) [Se aceptará] únicamente material en buen estado, excepto en el caso de que por su antigüedad o valor interese a la colección de la BUZ y siempre que sea posible su recuperación y restauración. Se acepta fundamentalmente material que no está duplicado en la Biblioteca Universitaria, a menos que su uso aconseje disponer de más ejemplares.

Esperemos que esas maravillosas colecciones bibliográficas acumuladas durante años por lo más granado de la intelectualidad aragonesa, no acaben en subastas o, en casos peores, en contenedores destinados a su destrucción y se tenga en cuenta esta opción que ofrece la Biblioteca de la Universidad de Zaragoza, para que pueda custodiarlas y además hacerlas visibles y dispuestas al servicio de toda la ciudadanía.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*