Investigación, Universidad y Acceso Abierto

Investigación, Universidad y Acceso Abierto

Ramón Abad Hiraldo. Director de la Biblioteca de la Universidad de Zaragoza.

(artículo publicado en el periódico Heraldo de Aragón, 28 de octubre de 2013)

(Ver más entradas publicadas en nuestro blog Tirabuzón sobre Acceso Abierto = Open Access en este enlace)

Open Access WeekLa pasada semana se celebró en todo el mundo la denominada “Semana del Acceso Abierto”. A lo largo de la misma, universidades, centros de investigación y otras organizaciones afines organizan actividades de difusión de esta idea que está transformando el modelo de publicación y comunicación de la ciencia.

El Acceso Abierto, más conocido por las siglas OA (Open Access) se inicia a principios de este siglo como alternativa a los elevados precios y prácticas monopolísticas de las empresas editoras de investigación científica. Hay que tener en cuenta que los artículos científicos son la base de la investigación y que el prestigio de los investigadores y de las instituciones a las que pertenecen (por ejemplo, los rankings de universidades) va ligado principalmente al número de citas que reciben sus artículos (factor de impacto).
Básicamente, el movimiento de acceso abierto promueve que la investigación pagada con dinero público sea de dominio público y postula un acceso permanente, gratuito y libre de restricciones a los contenidos científicos y académicos con el objetivo de favorecer la accesibilidad, la visibilidad y el impacto de la investigación científica.

Las primeras iniciativas surgen a raíz de una serie de declaraciones promovidas por colectivos de prestigioso investigadores y de instituciones líderes en el mundo investigador. La primera es la Declaración de Budapest, en 2002, que lo define como la disponibilidad libre en Internet de la literatura de carácter académico o científico, permitiendo a cualquier usuario leer, descargar, copiar, distribuir, imprimir, buscar o enlazar los textos completos de los artículos científicos, y usarlos con cualquier otro propósito legítimo, sin otras barreras financieras, legales o técnicos más que suponga Internet en sí misma. A raíz de ésta surgen la Declaración de Bethesda (EEUU) en 2003 y, en mismo año, la más emblemática, la Declaración de Berlín sobre el acceso abierto al conocimiento en las Ciencias y las Humanidades, promovido por el prestigioso Instituto Max Planck.
También la Unión Europea ha lanzado recomendaciones e iniciativas, como la Recomendación de la Comisión, de 17 de julio de 2012, relativa al acceso a la información científica y a su preservación o la Iniciativa OpenAIRE (Infraestructura de libre acceso a la investigación en Europa), si bien, en Europa, la decisión política más ambiciosa ha sido la adoptada recientemente por gobierno británico al implantar el modelo de acceso abierto –tras una negociación nacional con los editores- para todas las instituciones públicas de investigación del país.  En España, la Ley de la Ciencia de 2011, ya incluye una mención clara a la difusión en abierto de la producción científica.

La Universidad de Zaragoza, también  cuenta desde el pasado 29 de abril con una Política de Acceso Abierto aprobada por su Consejo de Gobierno. Es el marco político en el que se desarrollarán acciones encaminadas a promover la difusión de la investigación y la docencia en el contexto de la sociedad de la información. El acuerdo aprobado contemplaba la adhesión formal de la Universidad de Zaragoza a la Declaración de Berlín, que se hizo efectiva el pasado 16 de mayo, así como asumía el compromiso de impulsar acciones que permitan la comunicación en abierto de publicaciones científicas, datos de investigación, trabajos académicos, recursos educativos online del tipo OpenCourseWare, el patrimonio bibliográfico y documental, las revistas publicadas por la Universidad o la propia documentación institucional.

El repositorio (contenedor de documentos en formato digital) institucional Zaguán es el depósito virtual de los documentos que la Universidad de Zaragoza  pone en acceso abierto a disposición de cualquier persona que quiera acceder a ellos en cualquier lugar del mundo.

Repositorio de la UZ Zaguán

Ni que decir tiene que el acceso abierto supone un cambio de paradigma radical en el mundo de las publicaciones científicas y revoluciona la forma de comunicación de la ciencia. Así lo reconocía recientemente un estudio financiado por la Comisión Europea, en el que afirmaba que  el acceso abierto a las publicaciones de investigación ha alcanzado un punto sin retorno, con cerca del 50 % de los trabajos científicos publicados en 2011 accesibles ahora gratuitamente.

El acceso abierto no puede en ningún caso asociarse a la piratería digital o las descargas ilegales, ya que todos los materiales incluidos en los repositorios cuentan con la autorización de los editores o de los autores, que usan al efecto una variedad de licencias denominadas creative commons, por las que el lector puede hacer uso de determinados privilegios de acceso, que oscilan desde la simple lectura a la capacidad de modificar el trabajo, pasando por la copia o la descarga total o parcial del documento.

Un enorme  reto y un futuro esperanzador que la ciencia tiene por delante en la difícil  coyuntura  económica actual.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*