Nosololibros. Genesis (1969-1974): El lustro dorado

Phil Collins & Peter Gabriel. Photo © Bill Green.En la historia del rock, algunas bandas mantienen su nombre original pero se acomodan a la tiranía del mercado. Abandonan sus orígenes confiadas en que un viraje a tiempo les va a proporcionar el éxito masivo, horas de atención en las radiofórmulas, el incremento de las ventas y la expectación ante un nuevo disco. Genesis responde perfectamente a ese arquetipo, mostrando dos etapas claramente diferenciadas y marcadas por la salida de Peter Gabriel, su carismático vocalista, un músico polifacético, actor y escritor, que confería los conciertos como una representación teatral en los que interpretaba múltiples personajes que fluían a través de su voz y sus gestos.

Ello no significa que debamos establecer un maniqueísmo vacío y estéril entre la época de Gabriel y la representada fundamentalmente por Phil Collins. Cuando en agosto de 1975 se comunicó la decisión de la marcha del primero, tras la gira de presentación del magnífico álbum doble The Lamb Lies Down on Broadway, Genesis adoptó una nueva vía, basada en el mainstream y una paulatina orquestación pop de sus nuevos discos, que le condujo a ser considerado uno de los grupos más influyentes del pop-rock de los años ochenta.

Se trata por tanto de dos estilos distintos de entender la música, difícilmente contrastables. Precisamente esa circunstancia me permite referirme únicamente en este post al Génesis inicial, dominado por la inquietante y efervescente imaginación de Gabriel y el virtuosismo instrumental de Banks, Rutherford y Hackett. Su historia, con algunos cambios entre sus integrantes, comienza en 1969 con From Genesis to Revelation, obra en la que apenas se atisban los elementos que más tarde caracterizarán al grupo. Se trata de un álbum sumido en aires melancólicos, con la argamasa de un folk psicodélico en el que destaca The Silent Sun. En 1970 apareció Trespass, y los acordes bucólicos iniciales abrieron paso a un sonido que aúna delicadeza y rotundidad, con los instrumentos armonizando y acompasando la voz siempre ágil, penetrante y sugerente de Gabriel. Las señas de identidad quedaban perfectamente definidas: conceptualismo, suavidad y profundidad, cambios de ritmo perfectamente hilvanados, el lirismo arrebatador de Gabriel. La magistral Looking for someone lo acredita.

1971 es el año de Nursery Crime, grabación en la que debutaron Phil Collins como batería y el versátil y escasamente reconocido guitarrista Steve Hackett. Se consolidan las ideas-fuerza del grupo. Cada uno de los temas es una historia narrada en clave musical, y sus conciertos son en realidad manifestaciones multimedia en las que se entremezclan la creatividad desbordante de un pletórico Gabriel, con la cada vez más afirmada personalidad sonora de la banda, abundante de arpegios acústicos intensos y un atinado uso del mellotron. Sin duda Musical Box es uno de los temas que mejor definen al grupo.

En 1972 publicarían Foxtrot, considerado el paradigma del rock sinfónico, contiene la majestuosa Supper’s Ready, un tema claramente anticomercial por su excesiva duración (casi 23 minutos), en el que el grupo realiza un auténtico ejercicio de estilo, con continuos y marcados cambios de ritmo, ideas que confluyen y nutren una composición que no pretende ser un todo único, sino una combinación de elementos dispares que dejan paso incluso a la improvisación instrumental.

Tras el relativo éxito de ventas, y aprovechando la espectacularidad de sus directos, lanzan Selling Englang by the Pound, disco de múltiples aristas, complejo y seductor a la vez, quizá el más completo de su producción. La experimentación y el virtuosismo, lejos de producir una obra pretenciosa y fría, nos sumergen en un universo mágico y etéreo, en el que la música fluye sin artificios vanos a pesar de su perceptible dificultad técnica y compositiva. Inexcusable escuchar la impresionante Dancing with the Moonlit Knight

Finalizamos nuestro recorrido con la última grabación de Genesis con Gabriel.  El doble álbum The lamb lies down on Broadway (1974) es una obra menos accesible, la más genuinamente conceptual de su carrera, en la que se entregan a nuevos sonidos electrónicos (no podemos obviar la presencia de Brian Eno), y en la que, como si de una opera-rock se tratase, asistimos al viaje iniciático de una pareja de jóvenes que transgreden la realidad. Sobresalientes In the Cage o la más comercial The Carpet Crawlers.

A partir de aquí, Gabriel abandonaría el grupo para iniciar una interesante carrera en solitario, mientras que Genesis, tras dos discos de transición en los que aún ofrecen atisbos sinfónicos (sobre todo en el excelente A trick of the tail de 1975), irían paulatinamente simplificando sus composiciones para ofrecer canciones más cercanas a las necesidades y demandas de las emisoras comerciales.

Genesis con Gabriel nos ofrecieron cuatro obras absolutamente imprescindibles no sólo para los amantes de un género tan denostado como el rock sinfónico, sino para todo aquel que goce y disfrute de la música concebida como un deleite para los sentidos. Es difícil para sus detractores acusar al grupo de pretencioso y grandilocuente. Las grabaciones están realizadas sin edulcorantes ni pirotecnias técnicas vacías. Las canciones poseen letras estimulantes que combaten la realidad con lirismo y osadía, presencias oníricas de mundos imposibles. Y la música se integra sin crispación, guiada por un virtuosismo apabullante. La suma fue capaz de producir obras tan cercanas que nos conmueven, vestidas con unas magníficas portadas que simbolizan y enaltecen su contenido.

Nuestro compañero Luis Blanco nos invita a adentrarnos en la historia de la música a través de una galería personal de iconos con una mirada heterodoxa y ecléctica

 

 

 

 

 

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