Seminario “Acceso abierto y repositorio Digital. CSIC”

(Resumen realizado por Eva Noriega. Biblioteca de la Facultad de Ciencias. Universidad de Zaragoza)

El martes 30 de octubre se celebró, en la Sala de Grados de la Facultad de Ciencias, el interesantísimo Seminario “Acceso abierto y Digital.CSIC” a cargo de Isabel Bernal, de la Unidad de Recursos de Información Científica para la Investigación (URICI) del CSIC.

Digital CSIC ciencia en abiertoEl Seminario estaba dirigido al personal investigador adscrito al CSIC que trabaja en centros mixtos CSIC-UZ. Sin embargo, dejando a un lado las cuestiones aplicables únicamente a los investigadores del CSIC, se abordaron también aspectos generales de la publicación en acceso abierto en repositorios para dar cumplimiento a determinadas disposiciones legales vigentes como la Ley de la Ciencia.  Y en este sentido, el interés de los contenidos bien podría haberse hecho extensible tanto al personal investigador de la UZ como al colectivo de bibliotecarios de la BUZ.

Isabel Bernal, que ya había impartido en la Universidad una conferencia sobre el mismo tema en junio de este mismo año, clarificó las cuestiones más problemáticas de la publicación en repositorios a tenor de lo establecido en la Ley de la Ciencia, y además, dio algunos consejos prácticos a los investigadores.

Ante la obligación establecida en el artículo 37 de la Ley de la Ciencia, ¿qué se puede hacer público en un repositorio? ¿Qué es la  “versión final de los contenidos” a la que se refiere el art. 37.2?, Isabel Bernal comentó lo siguiente:

Cuando los autores hayan firmado un contrato de cesión exclusiva de derechos a terceros, deberán pedir permiso al titular de esos derechos para publicar en abierto alguna versión del texto. Si hay un mandato institucional de acceso abierto que exija publicar las investigaciones en un repositorio (o si hay un imperativo legal como en el caso de la Ley de la Ciencia), la editorial permite depositar en repositorios la última versión “de autor” de su investigación (denominada “postprint” del autor).

El postprint es la versión final, ya corregida, que el autor envía a la editorial para su publicación (incluye ya los cambios propuestos por la editorial tras la revisión del texto por pares). Textualmente, el postprint es idéntico al artículo que se publica en la revista científica, la única diferencia es que será un texto sin la maquetación final y sin las marcas editoriales que aparecen cuando sale publicado en la revista (cabecera y pie de página con el título de la revista, logo y nombre de la editorial, etc.). Lo que no se podrá depositar en el repositorio es el PDF del artículo tal y como sale publicado en la revista.

Para facilitar el autoarchivo del postprint en el repositorio, recomendó a los investigadores:

  1. Coger el hábito de guardar el último borrador de sus trabajos porque la mayoría de editoriales permiten la libre distribución de estas versiones en plataformas abiertas.
  2. No depositar el postprint en el repositorio antes de que salga publicado en la revista. Es mejor hacerlo el mismo día para poder añadir en el postprint un encabezado con los datos de la referencia completa y sobre todo el DOI del artículo publicado. Sugirió poner algo así como: “Accepted, revised and published in …..DOI: ….”. En cualquier caso, hay que tener en cuenta que algunas editoriales aplican periodos de embargo antes de permitir subir una versión del trabajo en un repositorio.

Por supuesto, sí se podrá poner el PDF publicado en la revista cuando se trate de una revista de acceso abierto o se haya publicado en la modalidad de acceso abierto híbrido si la editorial lo permite expresamente. En esta modalidad,  el autor o la institución paga para que un artículo se publique en acceso abierto en una revista sujeta a suscripción, pero esto no implica necesariamente que se pueda depositar en un repositorio la versión final publicada en la revista.

Otro tema importante fue la necesidad de fomentar la publicación en acceso abierto. Todo parece indicar que se irá generalizando gracias a los programas marco de investigación de la Comisión Europea (actualmente está vigente el 7PM y el siguiente es el “Horizon 2020”). Y esto a pesar de las reticencias actuales por parte de los investigadores que argumentan que:

  • Los indicadores de evaluación de la actividad investigadora se basan actualmente en el factor de impacto de las revistas en las que se publican. En este sentido, Isabel Bernal resaltó la vaguedad del artículo 37.4 de la Ley de la Ciencia al respecto, donde abre la posibilidad, aunque sin contundencia, a que las investigaciones publicadas en acceso abierto puedan ser empleadas por las Administraciones Públicas en sus procesos de evaluación. Este mismo argumento es la causa de que se incumplan los mandatos institucionales sobre acceso abierto ya que éstos no se asocian al modelo de evaluación de la excelencia investigadora.
  • Para publicar en acceso abierto en revistas con alto factor de impacto, el autor o la institución tiene que pagar un elevado precio por cada artículo publicado. Directamente relacionado con lo anterior, se comentó que seguirá siendo así mientras no se cambien los indicadores para evaluar la actividad investigadora.

¿Cómo fomenta el CSIC el acceso abierto? La URICI cuenta con un fondo de subvenciones para que los investigadores publiquen en revistas de acceso abierto, que no incluye la modalidad de publicación en acceso abierto híbrido.

Otra iniciativa interesante para fomentarlo fue la presentación, en la Semana Internacional del Acceso Abierto (22-28 de octubre de 2012), de testimonios de investigadores del CSIC sobre sus experiencias y los beneficios que les aporta.

Como uno de esos beneficios, se destacó el aumento de la visibilidad de los documentos depositados en repositorios y se nombraron algunos buscadores para localizarlos, entre ellos BASE (Bielefeld Academic Search Engine), especializado en localizar documentos académicos en acceso abierto.

En otro orden de cosas, destacar también la sensación de que los investigadores que asistieron parecían encantados de disponer de un servicio centralizado de apoyo a la investigación, con profesionales expertos que les puedan informar sobre las implicaciones del copyright al depositar sus publicaciones en el repositorio, que puedan ser intermediarios con las editoriales a la hora de solicitar permisos de publicación en abierto, o incluso que les puedan asesorar sobre todas las opciones de cesión de derechos a terceros antes de la firma de los contratos.

En resumen, las cuatro horas de duración del Seminario se hicieron cortas y eso siempre es consecuencia del buen hacer. Podéis ver la presentación de Isabel Bernal en este enlace.

Y para terminar, un entretenido vídeo elaborado por PhDcomics:

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