Archivo de la etiqueta: biblioideas

Biblioideas : Alojarse en librerías

The Open Book (fachada)

Ahora que llega el buen tiempo y, quien pueda, estará buscando algún lugar adonde escapar, tal vez le apetezca un alojamiento distinto. ¿Qué tal una librería?

Hace tiempo, en la bibliodea de junio del año pasado, hablábamos de Shakespeare & Company, la librería parisina, y de su peculiar programa de estancias, cumpliendo algunas condiciones, para tumbleweeds.

En octubre de 2014, un turista despistado se quedó encerrado en la librería de la cadena Waterstones (más de cien establecimientos en el Reino Unido) en Trafalgar Square. Hizo sonar la alarma, habló con un guardia de seguridad y con la propia policía, pero nadie lo sacaba de ahí. Pidió ayuda en las redes sociales y su mensaje se extendió como la pólvora. Incluso The Guardian recogió la noticia.

Siguiendo ese principio tan propio de la especie humana (somos gregarios) y de las redes sociales, “¿Dónde va Vicente? Donde va la gente”, Waterstones comenzó a recibir solicitudes de gente que quería quedarse “encerrada” en alguna de sus librerías y aprovechó su oportunidad: seleccionó a diez personas para que pasaran una noche en esa misma librería. Usaron para ello la plataforma Airbnb, que permite alojarse en casas de particulares de todo el mundo. Ocurrió el 24 de octubre de 2014.

De todos modos, ninguno de estos casos se puede considerar un alojamiento vacacional. El primero se parece más a una residencia para escritores en ciernes o en formación y el segundo huele a campaña publicitaria. Ikea acababa de hacer algo parecido en Australia utilizando esa misma plataforma. Sigue leyendo

Biblioideas: Los Libros de la Jungla

Bibliotecas de refugiadosHace un par de biblioideas, exactamente en la correspondiente a enero, salían a relucir los refugiados. Un tema de triste actualidad. Triste porque vemos negro sobre blanco como el occidente “civilizado” incumple sus propias reglas y permite que su “humanismo cristiano” se vaya por el desagüe.

Así que volvemos a hablar de emigrantes y refugiados. Esta vez de “la Jungla de Calais”, el nombre que recibe el grupo de asentamientos de Calais, Coquelles y Sangatte, que fueron apareciendo desde el año 2000 (especialmente a partir de 2002, tras el cierre del centro de internamiento de Sangatte, y con la crisis de refugiados de 2010) en las inmediaciones del Eurotúnel y la zona portuaria de Calais, con miles de personas a la espera de una oportunidad para pasar a Gran Bretaña. Los campos se han desmantelado varias veces, pero vuelven a surgir. Aunque el lugar dispone de mezquitas, comercios, una escuela, varias iglesias o una emisora de radio, los medios de comunicación sólo han hablado de él con motivo de algún tumulto o de las sucesivas intervenciones de policías y bomberos. Pero si ¡hasta han realizado una representación de Hamlet! Sigue leyendo

Biblioideas: Lacuna

LacunaLas bibliotecas albergan libros, pero rara vez están construidas con ellos.

Aunque por poco tiempo (el 6 y 7 de junio de 2015, en el Bay Area Book Festival celebrado en Berkeley, California) esa biblioteca existió. Tan breve fue su existencia que alguien se refirió a ella como «un bloque de hielo frente a la luz del sol».

Todo empezó con una oferta de Brewster Kahle, director de Internet Archive, a Cherilyn Parsons, fundadora y directora del festival: podía donar 200.000 libros para que fueran regalados entre los asistentes. Internet Archive recibe miles y miles de libros para digitalizar, muchos de ellos duplicados. 50.000 de aquellos libros se destinaron al proyecto Lacuna, «un espacio público construido a partir de libros que ofrece esos mismos libros gratuitamente a la comunidad». A pesar de todo, las fechas del festival se acercaban y faltaba dinero para culminar el proyecto. Lo consiguieron acudiendo a Kickstarter, una plataforma de crowdfounding. Sin embargo, algunas cosas no pudieron realizarse conforme al plan original. Sigue leyendo

Biblioideas: Darayya, Siria

Darayya o Daraya (no confundir con otra Daraya del Líbano) es un suburbio de Damasco especialmente castigado por la actual situación de Siria.Mapa de Daraya (Siria)

El comienzo de los combates hizo que, una de las ciudades que habían abanderado la “primavera árabe” en el país, recibiera por una parte el escarmiento del ejército sirio y, por otra, “la ira de Alá” de manos del actual DAESH (al-Dawla al-Islamiya al-Iraq al-Sham, Estado Islámico de Irak y el Levante). Además, está cerca el aeropuerto militar de Mezze, un lugar estratégico. Algunos medios la han llamado la Stalingrado de Siria.

Protesta de las floresLos bombardeos sobre la ciudad (en YouTube puedes ver escalofriantes ejemplos) provocaron la huida de la mayoría de sus habitantes. Posiblemente algunos de ellos estén a estas alturas bajo las aguas del Mare Nostrum o intentando sortear nuestras alambradas.

En ese marco de dolor y devastación habrá quien piense que preocuparse por la lectura, los libros, su protección o el acceso a ellos es una frivolidad. Sin embargo, un grupo de estudiantes obligados a abandonar los estudios por culpa del conflicto no pensaron lo mismo y, con el apoyo de una organización local, decidieron poner en marcha a comienzos de 2014, casi en secreto, una biblioteca “pública” en una ciudad devastada donde, por otra parte, antes de la crisis siria no había ninguna. Hasta el pasado noviembre habían conseguido reunir más de 11.000 volúmenes, entre ellos el Quijote o Cien años de soledad, y crear un espacio de paz entre el napalm y los escombros. Lo supimos por esta reseña de la Agencia EFE. Sigue leyendo

Biblioideas: Jodi Harvey-Brown

Jodi Harvey-Brown. Foto autoraJodi Harvey-Brown es una artista de Pennsylvania especializada en utilizar libros para realizar pequeñas esculturas.

Hemos visto cosas similares en biblioideas anteriores. Por ejemplo, la de mayo de 2014, Una historia escocesa. Como aquellas obras anónimas, los trabajos de esta mujer (alguien los ha llamado esculturas literarias) también podrían asimilarse a los libros pop-up, esos libros, generalmente orientados al público infantil, con figuras tridimensionales y móviles; o a los libros alterados de los que hablamos hace tiempo en otra biblioidea. En cualquier caso, como aquellas anónimas joyas escocesas, Jodi Harvey-Brown va más allá:

“Los libros te llevan a un nuevo mundo, mientras que el arte te permite verlo […] Lo que vemos en nuestra imaginación a medida que leemos debería hacerse visible para que el mundo lo vea. Mis libros esculturas son mi forma de hacer que las historias cobren vida”.

Sigue leyendo

Biblioideas : Steal this book

Steal this bookLos libros no figuran entre los productos más robados en el comercio. Si estuvieran a la cabeza, pese a las pérdidas, alguien podría sentirse orgulloso, pero muy por delante están los perfumes y productos cosméticos, los complementos de moda, o los teléfonos móviles y sus accesorios. Artículos fáciles de ocultar y revender.

El Barómetro Mundial del Hurto en la Distribución, que también puedes ver en español, mide lo que, técnicamente, se llama pérdida desconocida, un concepto contable que refleja la diferencia entre los ingresos que debería obtener un negocio (según sus datos de existencias y compras) y los que ha obtenido en realidad. No toda pérdida desconocida se debe al hurto, también puede haber errores en las diferentes fases del proceso, fallos contables, etc. Se calcula que esa pérdida desconocida alcanza el 1,36% de las ventas de todo el sector minorista en España, 2.574 millones de euros. Un 50% de ella correspondería al hurto (interno y externo). En todo caso, más elaboradas o menos, se trata sólo de estimaciones. Sigue leyendo

Biblioideas : Cuando murió mi padre fue como si una biblioteca entera se hubiera quemado

Susanna Hesselberg : When my father died it was like a whole library had burned downEl pasado mes de julio Universo Abierto, el blog de la biblioteca de la Facultad de Traducción e Interpretación de la Universidad de Salamanca, dedicaba una entrada a una curiosa obra de Susanna Hesselberg, artista sueca residente en Malmö. Ella fue una de las participantes en la cuarta edición de Sculpture by the Sea, una muestra bienal que, entre otras cosas, colocó 56 esculturas a lo largo de la costa de Aarhus, en Dinamarca, entre ellas diamantes gigantes reflectantes o cámaras escrutando las rocas.

En esta ocasión ha presentado una obra en la que una biblioteca desciende a la tierra hasta confundirse con ella.

Nos trae recuerdos de Matej Kren, un artista al que le dedicamos una biblioidea allá por noviembre de 2012, pero mientras éste convertía en sus instalaciones los libros en un caleidoscopio sin fin, Susanna Hesselberg los hace desaparecer. Sigue leyendo

Biblioideas : Shakespeare and Company

Fachada de Shakespeare and Company

Sé hospitalario con los extraños, quizá sean ángeles disfrazados.
W.B. Yeats

En todo este tiempo no hemos hablado de librerías. Ahora lo vamos a hacer, pero es que ésta no es una librería al uso. Vende y compra libros, sí, pero eso es sólo una pequeña parte.

En 1919, una mujer estadounidense, Sylvia Beach, hizo realidad su sueño y abrió una librería inglesa en París. La llamó Shakespeare & Company. Dos años después la trasladó al 12 de la rue de L’Odéon, frente a otra librería, La Maison des amis des livres, de su compañera Adrienne Monnier, la primera mujer que, en 1915, abrió una librería en Francia.

Ambas librerías se convirtieron en centros de múltiples actividades más allá de vender y prestar libros (sí, también los prestaban). Por una pasaban a menudo Gide, Valery, Michaux o Nabokov; por la de enfrente Joyce, T. S. Eliot, Ezra Pound, Scott Fitzgerald, Hemingway o Gertrude Stein. Entre otras cosas a leer libros prohibidos en el mundo libre de habla inglesa como El amante de Lady Chatterley o Ulises. Precisamente Sylvia Beach fue en 1922 la primera editora de la obra de Joyce (y Adrienne Monnier su primera traductora al francés). Sigue leyendo

Biblioideas: Redu, una ciudad librera en las Ardenas belgas

 

Logo de Redu Villa del libroEn anteriores biblioideas hemos ido contando cosas de algunas Villas del Libro o ciudades libreras europeas. En una de ellas, la de julio de 2014, dedicada a la holandesa Bredevoort, ya amenazábamos con que un día hablaríamos de Redu.

Redu es una localidad de las Ardenas belgas cercana a la frontera francesa. Un valle al que se llega por mareantes carreteras comarcales. Tiene poco más de 400 habitantes. Gracias a los libros Redu dejó de ser un lugar inexistente.

En Redu se creó en 1984 la Village du Livre. Fue la primera de la Europa continental, pertenece a la International Organisation of Book Towns y está “hermanada” con la galesa Hay-on-Wye, que fue su mentora en esta aventura. Sigue leyendo

Biblioideas: Bibliopegia antropodérmica

(Chema Pérez. BUZ)

Bibliopegia no es una palabra reconocida por la Real Academia Española. Se trataría de un anglicismo. El Oxford English Dictionary limita el concepto a la encuadernación artística y considera “Bibliopegy” como vocablo construido a partir del griego (βιβλίον, “libro”, y πηγία, “junto”) y 1835 como su primera aparición escrita conocida (en el libro de la foto).

La bibliopegia o encuadernación Foto libro abiertoantropodérmica no sería otra cosa que el arte de encuadernar libros con piel humana. Lo que hoy vemos como una aberración se practicó desde la Edad Media. La Revolución Francesa la puso de actualidad y fue regocijo de las clases altas en el siglo XIX (sólo ellas tenían libros, mucho más encuadernarlos).

Más allá de lo que nos parezca encuadernar un libro con la piel de un congénere, lo cierto es que del ser humano es aprovechable casi todo. También la piel, que puede curtirse como la de cualquier otro animal. En el proceso de curtido gana consistencia y grosor. Sigue leyendo