Archivo de la etiqueta: Bibliotecario

En memoria de José Luis Marquina

José Luis Marquina

En memoria de José Luis Marquina

Ramón Abad Hiraldo, Director de la BUZ

Nunca me hubiera imaginado que hoy estaría escribiendo estas líneas, todavía sin encajar la noticia de haber perdido a un amigo y un colega como José Luis Marquina.

Como bibliotecario fue irreprochable: cumplió hasta el último día. Su labor en la Universidad, donde empezó, primero como Auxiliar de Archivos, Bibliotecas y Museos, en unos tiempos que no son tan lejanos pero que ahora nos parecen de un pasado remoto, en la Biblioteca General, y luego, tras convertirse en Funcionario del Cuerpo Facultativo,  como Director de la Biblioteca de la Facultad de Filosofía y Letras; más tarde en el Gobierno de Aragón, como Bibliotecario de la Biblioteca Pública del Estado, Director del Instituto Bibliográfico de Aragón, como Jefe de Servicio del Libro y Bibliotecas y, por último, como Director de la Biblioteca de Aragón, puesto que desempeñó hasta su jubilación en junio de 2015.  Ningún profesional de nuestra tierra ha conocido tan bien y tan de cerca la riqueza y entresijos de las bibliotecas aragonesas y en todos los puestos hizo siempre gala  de su capacidad de trabajo, dotes de organización y de un conocimiento y rigor profesional excepcionales. Sigue leyendo

¿Cómo están cambiando los perfiles de los profesionales de las bibliotecas en España?

RECORRIDOS DE LA INFORMACIÓN: Conferencias, seminarios y debates sobre tendencias y cambios actuales en el mundo de las bibliotecas, los archivos y la documentación.

RECORRIDOS DE LA INFORMACIÓN: Conferencias, seminarios y debates sobre tendencias y cambios actuales en el mundo de las bibliotecas, los archivos y la documentación.

El día 9 de abril, tuvo lugar en la Sala Joaquín Costa del Paraninfo, la primera actividad del Ciclo RECORRIDOS DE LA INFORMACIÓN: Conferencias, seminarios y debates sobre tendencias y cambios actuales en el mundo de las bibliotecas, los archivos y la documentación.

Se conmemoraban de esta manera los 25 años del inicio de los estudios de Biblioteconomía, Información y Documentación en la Universidad de Zaragoza.

Este ciclo, orientado principalmente a la puesta al día, intercambio de opiniones, y fomento del debate en los ámbitos académico y profesional de la Biblioteconomía y la Documentación, está organizado por la Biblioteca de la Universidad de Zaragoza y el  Departamento de Ciencias de la Documentación e Hª de la Ciencia Sigue leyendo

BIBLIOTECARIOS QUE ESCRIBEN: “Insultar en Aragón : caradas, faltadas…”, de Pascual Miguel Ballestín

BIBLIOTECARIOS QUE ESCRIBEN: “Insultar en Aragón : caradas, faltadas, embefias, farinazos, palabros, carnuzadas, titabolas, piconazos, pigüelas, piconadas, espiques, esfullinazos, espuntes, dicharachos y trobo”, de Pascual Miguel Ballestín.

De sobra conocida es la faceta lectora que se presupone a los bibliotecarios… pues bien, algunos incluso escriben. Esta es la primera de una serie de entrevistas a nuestros “compas” biblio-escritores. Debutamos con Pascual Miguel Ballestín, de la Biblioteca de Humanidades María Moliner, y su último trabajo publicado “Insultar en Aragón“. Esperamos que la disfrutéis.

BIBLIOTECARIOS QUE ESCRIBEN: "Insultar en Aragón : caradas, faltadas...", de Pascual Miguel Ballestín.¿Cuánto tiempo llevas en la BUZ?, ¿siempre en la Biblioteca de Filosofía y Letras?
En la BUZ creo que llevo desde el año 1997, primero un año en la biblioteca CAI-Universidad, luego en la biblioteca del departamento de Historia Medieval hasta que en 2003 desaparecieron las bibliotecas de departamento en Filosofía y Letras y pasamos todos a la María Moliner.

Maestro y geógrafo de formación, ¿te sientes lingüista de vocación?… ¿o bibliotecario?
La verdad es que no me siento lingüista, porque para eso hay que saber mucho, y yo soy un mero aficionado, ya que no tengo grandes conocimientos de la materia, aunque después de muchos años dándole vueltas al tema, algo siempre se aprende. Lo de bibliotecario, no es que lo sea de vocación, pero la verdad es que me siento muy a gusto rodeado de libros, especialmente si tratan temas interesantes, y una biblioteca como la de Filosofía y Letras para mí es la ideal. Espero poder jubilarme en ella.

Repasando tu trayectoria, vemos que no es la primera obra que dedicas al aragonés:
No, no es la primera, ya que llevo casi treinta años trabajando el tema de la lengua aragonesa, y en ese tiempo, aunque los primeros años los dediqué fundamentalmente a la enseñanza, ha dado para hacer muchas cosas, y los libros no han sido lo menos importante. De entre las cosas que se han publicado, de lo que más orgulloso estoy es del “Dizionario aragonés de terminos cheograficos”, un libro que lleva detrás unos quince años de trabajo de dos personas, muchas ilusiones, mucho cariño y que es una obra apenas conocida, pero de la que se puede decir que ni siquiera en español existe algo publicado de sus características.

(Por cierto, ¿natural de?)
Natural de Gallocanta, casi ya fronterizo con Castilla-La Mancha.

¿El idioma aragonés existe?
Por supuesto que existe, sobreviviendo como puede en la zona pirenaica y prepirenaica pero presente también en el resto del territorio de la comunidad autónoma, aunque de forma residual. De hecho yo, si me interesé por la lengua aragonesa, es porque consideré que, como gallocantino, era parte de mi patrimonio cultural, parte de la herencia de mis abuelos.

Pregunta típica, pero… ¿Cómo surgió este libro?
Precisamente recogiendo vocabulario popular de mi pueblo. Ahí me di cuenta de lo divertido que es juntar muchas palabras ofensivas, ya que, cuando están todas juntas, se convierten en divertidas, así que decidí seguir riéndome con ellas y, pues eso, que una cosa va llevando a la otra…

¿Somos muy insultones los aragoneses?
Pues qué quieres que te diga, ni sí ni no. Hay gente muy insultona, y otra que no lo es, como en todos los sitios. No creo que los aragoneses, por el hecho de serlo, seamos más o menos insultadores que los catalanes, castellanos, murcianos o asturianos, aunque yo te puedo decir que he conocido a varios especímenes especialmente “faltones” y que, efectivamente, eran aragoneses.

BIBLIOTECARIOS QUE ESCRIBEN: "Insultar en Aragón : caradas, faltadas...", de Pascual Miguel Ballestín.Confiesa… ¿En cuántas discusiones te has “enzarzao” hasta llegar a recopilar tantos insultos?
La verdad es que en ninguna ya que, por mi natural, no soy especialmente discutidor ni reñidor, pero he presenciado algunas en las que han aflorado muchas “lindezas” que han acabado incluidas en el libro.

¿Hay un insulto para cada ocasión? Si es así… ¿Qué les dirías a aquellos que devuelven tarde los libros y lo hacen a través de familiares o amigos?
Samarugo, zanguango, morrofiemo, tontolaba, morronguila, esmanotau, mego, panarro, perrotonto, morrosdalmú…

¿Y a quienes prefieren el libro a la película?
A esa gente no se la puede insultar, es de lo poco sano que queda en esta sociedad. La gente que elige el camino más difícil, aunque a la larga sea el más gratificante, no ha de ser insultada por otros que, muy probablemente, no merecerán ni el aire que respiran.

Lo suyo sería que ahora te centrases en recopilar los piropos aragoneses… ¿cuál se te ocurre para cerrar esta entrevista?
Considera, maño, pues que no seas “tan tonto como el perro de Blas, que se ahogó comiendo sopas”. Para recuperar piropos, lo primero que hay que hacer es ser un poco “pocasangre”, porque si se excluyen las obscenidades y las groserías, nos quedaríamos con una colección de ñoñeces que probablemente no harían ninguna gracia. Por otro lado, incluir juntas expresiones como “Más guapa que una medallica” con “Ala, moza recia, que si te pillo t’espiazo” u otras infinitamente más fuertes que mi sentido del decoro me impide transcribir aquí, no parece muy apropiado. En cualquier caso, solamente hace falta alguien con iniciativa, porque material hay mucho, más de lo que parece. Solo hay que estar atentos y apuntar…