Una biblioteca con pelotas

Una biblioteca con pelotas

Posted by cienciayficcion en 25/05/2017

A raíz de la participación de la BUZ en las I Jornadas de bibliotecas G9 sobre buenas prácticas en atención a espacios y usuarios celebradas en septiembre de 2016, se celebró posteriormente una reunión de trabajo con personal de todas las bibliotecas de la Universidad de Zaragoza, en la que los compañeros que participaron en dichas jornadas expusieron no sólo las experiencias que habían presentado, sino que también explicaron las prácticas que el resto de bibliotecas universitarias participantes habían realizado.

Este catálogo de iniciativas sirvió como modelo y fuente de inspiración para desarrollar y aplicar nuevas prácticas en nuestros servicios, y fruto de ello surgió, entre otras, la propuesta de colocar pelotas de tenis en las sillas de la sala de lectura de la biblioteca de Ciencias (Física y Química).

Esta propuesta no era tampoco original. Buscando en Google es posible ver el imaginativo uso que se hace del reciclaje de pelotas de tenis y cómo en otras bibliotecas o en colegios públicos se han utilizado para las salas de lectura o las aulas.

Su instalación no sólo tiene un componente estético, sino que contribuye sustancialmente al incremento del ambiente de silencio, tan necesario en la biblioteca, reduciendo a la mínima expresión el ruido generado por el arrastre de las sillas por parte de los usuarios cuando se instalan o abandonan su puesto de lectura.

Como primer paso nos pusimos en contacto con la Federación Aragonesa de Tenis y con Zaragoza Deporte Municipal, del Ayuntamiento de Zaragoza, explicándoles nuestras intenciones y necesidades y solicitándoles la donación de las pelotas de tenis usadas que tuvieran disponibles para reciclarlas en esta nueva función. La respuesta desde ambas instituciones fue rápida y totalmente colaboradora, poniendo a nuestra disposición más de mil pelotas de tenis usadas.

Una vez recogidas las pelotas de tenis fueron nuestros compañeros de la biblioteca quienes supieron aplicar su ingenio e inventiva para que el proceso de realización de los agujeros se realizara con comodidad y seguridad.

Que supuso un proceso de mejora paulatino…

A la vez que se iban agujereando las pelotas, estas se iban colocando en las patas de las sillas, aprovechando el inicio y final de la jornada, procurando minimizar en lo posible los trastornos de la instalación a la mayoría de los usuarios.

El proceso resultó finalmente agil y entretenido, y los beneficios han superado nuestras expectativas iniciales.

Fotos de Teresa Marco, Begoña Vera y Roberto Soriano

(Biblioteca de la Facultad de Ciencias, Universidad de Zaragoza)

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